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Mostrando las entradas etiquetadas como confesión

Cuando le conté a mis hijos que soy gay

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 Hace un año confesé a mis hijos que era gay y que estaba enamorado de un hombre maravilloso. De esto quería escribir hace tiempo, pero por distintos motivos no había tenido ocasión. No fue algo improvisado, o inesperado, esperaba la pregunta desde hace mucho tiempo.  Al comienzo de la ruptura con su madre hubo una oportunidad, pero fue un momento precipitado,  lleno de tensión, no tenía fuerzas para hacerlo, no estaba preparado, para hacerlo hay que estar fuerte, dispuesto a todo. Espera ese momento que abriera el camino. Desde que asumí mi orientación sexual no he sentido vergüenza de confesarlo, pero sí respeto y responsabilidad, lamentablemente hay muchos prejuicios que vencer, y personas muy allegadas a mí han intentado hacerme daño. Por otra parte, movido por la culpa, acepté un acuerdo de no hablar del tema con los niños; dejando claro que tampoco lo ocultaría, sí surgía la pregunta la contestaría con honestidad. Un día camino a casa íbamos los tres rumbo a la boca...

Cuando te dejan desnudo, más no en bolas.

Después de tantos tiempos he decidido retomar algunos proyectos, entre ellos el blog, este espacio intimo que comparto con muchos de ustedes, este espacio escrito y forjado de sentimientos, dudas y expectativas. Violentado una vez más Hace unos meses fue violentada la privacidad de mi ordenador y dieron con los textos publicados en este blog, al enterarme me sentí intimidado y violentado, sobre todo porque no es la primera vez que esta situación ocurre. Aunque este es un espacio público y abierto, yo lo sentía como algo muy intimo y personal, un espacio de confesión donde son bienvenidas las personas que como nosotros atravesamos un periodo de introspección, crisis, dolor y crecimiento. Este un espacio a través del cual nos apoyamos y compartimos experiencias. Digo un espacio privado porque solo nosotros podemos entender lo que sentimos y experimentamos, no veo fácil ponerse en nuestros zapatos, entender y valorar las decisiones que estamos tomando, salir del armario y ...

¿Por qué los hombres gay se casan con mujeres?

Compartimos con ustedes esta traducción de un artículo publicado por:  gamma.org.au . Pido disculpas por los errores de la traducción. Al final  encontrarán el enlace al artículo original. Cuando se casó, Jim sabía que había algo diferente en él. Se había sentido atraído por chicos desde su adolescencia, pero era algo en lo cual trataba de no pensar. La revolución sexual de los 70 tuvo lugar a su alrededor, por ese motivo la homosexualidad no era algo en lo que pensabas. Él amaba a su esposa, y pensó que eso era suficiente. El camino de casarse con la novia de la escuela secundaria es muy común entre los miembros de su grupos de apoyo para hombres casados que luego descubren que son gais, especialmente en los de más edad.  “A menudo las personas como nosotros conocen y salen con una mujer cuando son muy jóvenes; nunca se desasen de ella. Se enamoran y confían  que realmente pueden manejarlo y mantenerlo todo bajo control”, dice. "Realmente cre...

Decidí no mendigar jamás

Hay una imagen a la que recurro muchas veces cuando pongo a debate en mi alma mi orientación sexual . He visto a muchas personas mendigar en la puertas de las Iglesias, en la entrada de los supermercados, donde hay multitud de gente, turistas… mendigar para obtener algo. No me atrevo para nada ser juez de estas situaciones ni interpretar la verdadera razón que justifique esta triste realidad. Pero me apela al corazón, cada vez que me he sentido mendigo en las puertas de tantas personas. He sido un transeúnte, que por la mañana se ha movido por la vida con libertad, soñador,  alegre,  que pensaba que controlaba todo lo que le sucedía  en cada momento. ¡Ingenuo! Porque cuando atardecía, mendigaba unas migajas de pan en cada aplicación para buscar a alguien que me diera amor .  ¡Cuánto tiempo perdido, esperando un "ok" para quedar! Exhibido en un escaparate sin importar lo que realmente se ponía a la venta.  Mendigando unos besos, unos ojos que me miraran ...

Tarde de chicos!!!

En la entrada anterior dedicaba una parte a la experiencia de contarle a mis hijos lo que papá estaba viviendo, pero luego decidí que estaba mezclando muchas cosas. He sacado ese bloque de texto, lleno de emociones, y lo he editado, espero sea de ayuda. Hoy revolea por mi cabeza ese mismo angelito, el mismo que hace unos años me pedía sincerarme con mi esposa, en esta ocasión susurra a mi oido y dice: -Es hora de que le cuentes  a tus hijos lo que ocurre, ellos tienen derecho a saber por qué papá ya no está en casa-.  Confesarles a mis hijos que estoy enamorado de otro hombre me da escalofríos, tengo esa sensación de mariposas en el estómago. Entre nosotros existe muy buena   comunicación, no siento temor, ni angustia. No temo a su reacción, seguro lo entenderán. Luís y yo hemos concluido que tanto sus hijos como los míos lo tienen claro, saben que ese amigo es más que un amigo.  Los medios de comunicación y las redes sociales han abonado el terreno para habla...

La historia de Albert

Buenas, a ver cómo me sale esto... Me pide Gabriel que explique mi historia, o mejor dicho una parte de ella que él ya conoce. Voy a intentar  resumirla, porque como supongo que os ocurre a todos vosotros, mi vida daría para una novela larga, o quizás para el guión de una peli de Almodóvar... En la vida de los que tenemos ya más de 40, ha habido muchos condicionantes que te llevan por un camino marcado, salirse no es fácil, pero se puede. No quiero extenderme, así que me voy a situar ya en los 30, en mi ciudad (Barcelona) casado con una mujer, tras un noviazgo de años (mientras duraron los estudios universitarios de ambos). Fuimos padres de una niña después de 5 años de matrimonio que transcurrieron felices, con una buena situación económica (eran otros tiempos y dos profesionales con licenciatura se ganaban bien la vida). Jamás tuve relaciones sexuales con tíos . Ahora, después de muchos años y de muchas reflexiones, sé que siempre lo deseé , pero me lo negaba a...

La confesión a mi mujer: soy gay

Mi nombre es Gabriel, tengo 47 años, hace poco menos de tres años me enamoré de un hombre encantador que fundió su vida con la mía. Llevé una vida heterosexual hasta ese momento. Ahora he asumido que soy gay , pero esa realidad devastó por un tiempo mi vida, trajo confusión, tristeza y vergüenza; me he paseado entre el engaño, las mentiras, la culpa y el temor. Tal vez siempre supe que había algo allí latente, enterrado en lo más profundo de mí, minimizado, enjaulado, preso, algo que me daba pavor enfrentar, algo que no sabes cómo manejar, “encerrado no hace daño a nadie”.  Piensas ingenuamente: "puedes vivir con eso" no tienes porque confesarlo; pero en el fondo sabes que ese momento te alcanzará,  temes a tus reacciones y el posible rechazo de quienes más amas . Leí en un artículo hace pocos días: “tienes miedo a arrancarte la curita y el dolor que causará, y eso es suficiente para deprimir a alguien”. Cuando le confesé a mi ex mujer que era homosexual no tenía cl...